Bolivia La Paz CRPFM 2025
Resultados Evaluación PEFA para el Cambio Climático
Los resultados de esta evaluación ofrecen un diagnóstico global de la gestión de las finanzas públicas, y la adecuación del soporte que estas brindan para la implementación de las políticas municipales de Cambio Climático. En este sentido, los resultados expuestos no tienen por finalidad evaluar las políticas públicas y acciones de mitigación y adaptación.
Su propósito es mostrar cómo se incluyen buenas prácticas y criterios de Cambio Climático en el instrumental normativo y técnico de la gestión financiera pública del Gobierno Subnacional. Este abarca varios aspectos entre los cuales se encuentran el sistema de presupuesto, tesorería, contabilidad, crédito público, inversión pública, planificación, y control, entre otros.
Como se puede observar en el gráfico de Resultados evaluación PEFA GFPCC 2024 que se presenta a continuación, al momento de la evaluación y considerando los periodos y elementos requeridos para cada indicador, la gestión de las finanzas públicas para cambio climático se encuentra en la mayoría de las dimensiones por debajo de los niveles mínimos de desempeño para otorgar un soporte adecuado a la implementación de políticas públicas y planes municipales de cambio climático.
En el gráfico se muestra que diez (10) de los catorce (14) indicadores del marco PEFA Clima (71%) no alcanzan el nivel básico de desempeño en relación con las buenas prácticas internacionales. Además, existen tres (3) indicadores para los cuales al menos una de sus dimensiones ha alcanzado los elementos básicos de calificación, pero el desempeño de las dimensiones restantes genera una calificación por debajo del nivel básico, esto sucede en el indicador GFPCC-5 Gestión de la Inversión Pública para el Cambio Climático, en el indicador GFPCC-7 Pasivos Relacionados con el Cambio Climático, y en el indicador GFPCC-8 Adquisiciones Públicas para el Cambio Climático.
Por otra parte, el indicador GFPCC-9 Administración Tributaria para el Cambio Climático no ha sido aplicado, ya que el GAMLP no ha establecido impuestos vinculados al cambio climático. De igual manera, el indicador GFPCC-14 Resultados de la Composición del Gasto Relacionado con Cambio Climático tampoco fue aplicado, debido a la ausencia de una metodología y una definición nacional del gasto en cambio climático para los últimos tres periodos fiscales concluidos: 2021, 2022 y 2023, lo cual limita la implementación de una clasificación presupuestaria de dicho gasto a nivel subnacional. Adicionalmente, el indicador GFPCC-11 Descentralización Fiscal para el Cambio Climático no ha sido aplicado, ya que este busca evaluar en qué medida el marco institucional de descentralización permite al Gobierno central asignar un rol en la implementación de políticas climáticas a los gobiernos subnacionales; sin embargo, al tratarse de una evaluación realizada en el GAMLP, no se dispone de instancias subnacionales adicionales con las cuales establecer dicha relación. No obstante, el indicador GFPCC-11 ha sido desarrollado en función de la dinámica existente con el Gobierno nacional lo cual puede añadir información de utilidad para futuras evaluaciones y la implementación de planes de mejora institucional.
El resultado del desempeño de los 14 indicadores y 29 dimensiones que constituyen el PEFA Clima para el GAMLP se muestra en los dos cuadros siguientes.

Al analizar los resultados de la evaluación PEFA Clima, es importante establecer la contribución de los indicadores.
En relación con la disciplina fiscal agregada en la ejecución de políticas sobre cambio climático, existe un desfase entre la elaboración de herramientas normativas, metodologías y criterios fiscales en comparación con la implementación de iniciativas de cambio climático. Aunque se han elaborado diversos planes e iniciativas municipales orientadas a la adaptación y mitigación climática, estos esfuerzos no han estado respaldados de forma suficiente por un desarrollo normativo robusto ni por mecanismos integrados de control y seguimiento presupuestario que garanticen su sostenibilidad y coherencia fiscal.
Cabe destacar que la aplicación de herramientas normativas, metodológicas y criterios fiscales relacionados con el cambio climático en muchos casos se ven limitados por el desarrollo de estas mismas a nivel nacional y las competencias del GAMLP en esta materia.
En cuanto a los activos no financieros, el GAMLP ha avanzado en la creación de sistemas informáticos y geográficos que permiten gestionar información sobre infraestructura pública, terrenos fiscales y recursos naturales expuestos a amenazas climáticas, especialmente para la infraestructura de servicios públicos esenciales y la aplicación de la Ley de Usos de Suelos Urbanos (LUSU), además de la identificación y registro de bosques, áreas protegidas y aguas superficiales. Sin embargo, esta información no ha sido analizada de forma integral, considerando los impactos del cambio climático.
A pesar de contar con información avanzada de activos no financieros y realizar proyecciones económicas en secciones del Plan Operativo Anual, no se han realizado informes o identificado riesgos fiscales asociados con el cambio climático. Esta omisión limita la capacidad del Gobierno municipal para anticipar presiones futuras sobre el presupuesto derivadas de eventos climáticos extremos, y para diseñar estrategias fiscales preventivas o mecanismos de aseguramiento financiero adecuados.
El segundo grupo de indicadores se enfoca en la asignación estratégica de recursos para el cambio climático, existe una intención explícita de alinear las iniciativas municipales con las Contribuciones Nacionalmente Determinadas (CDN), y los planes municipales de cambio climático incluyen estimaciones generales de costos y posibles brechas de financiamiento. Sin embargo, esta planificación no se encuentra respaldada por una metodología nacional que permita etiquetar o rastrear el gasto climático de manera sistemática. La ausencia de esta herramienta impide generar información consolidada y útil para la toma de decisiones, tanto para evaluar la eficiencia del gasto como para rendir cuentas de manera efectiva sobre los compromisos asumidos en materia climática.
Igualmente, existen mecanismos de control interno para el gasto los cuales incluyen el gasto relacionado con el cambio climático, sin embargo, no se ha desarrollado una metodología nacional que permita clasificar y marcar el gasto de cambio climático. Por este motivo los mecanismos de control interno del gasto no son capaces de distinguir específicamente el gasto de cambio climático, lo cual repercute en la información que pueda entregarse a los tomadores de decisiones sobre el gasto real de cambio climático, y limita la gestión del gasto climático en el GAMLP.
El tercer grupo de indicadores representan la eficiencia en la provisión de servicios en la implementación de políticas sobre cambio climático. Si bien se han desarrollado mecanismos de seguimiento mediante reportes de desempeño ambiental, estos se concentran en indicadores convencionales, como la calidad del aire y el costo de la gestión de residuos sólidos. Las áreas vinculadas directamente con el cambio climático, como la adaptación urbana, la gestión del recurso hídrico o la resiliencia territorial, aún no cuentan con sistemas de monitoreo que permitan evaluar el cumplimiento de metas específicas en estos ámbitos. Además, los reportes generados no han sido utilizados sistemáticamente en procesos de rendición de cuentas ante el Concejo Municipal, ni para retroalimentar la formulación presupuestaria o diseñar recomendaciones de mejora en la política climática municipal.
Por su parte la Contraloría General del Estado ha desarrollado Normas de Auditoría Ambiental, sin embargo, no se han realizado auditorías de desempeño o evaluaciones relacionadas con cambio climático y medio ambiente desde 2016, por lo cual no se cuenta con evaluaciones independientes sobre temáticas relacionadas al cambio climático.
Para avanzar en la gestión de las finanzas públicas el contexto del cambio climático, resulta fundamental avanzar en la consolidación de un marco normativo y metodológico que permita integrar de manera efectiva los riesgos y objetivos climáticos en la planificación presupuestaria del GAMLP. Esto implica generar las capacidades técnicas para aplicar una metodología para la identificación, clasificación y seguimiento del gasto en cambio climático, basada en las directrices nacionales. El desarrollo de esta capacidad técnica permitirá generar lineamientos claros a nivel municipal y un sistema de reporte que facilite la rendición de cuentas y permita el monitoreo del cumplimiento de metas climáticas a nivel local.
Asimismo, es posible fortalecer los sistemas de análisis de riesgo fiscal asociados al cambio climático, incorporando escenarios prospectivos y modelos de impacto económico ante eventos extremos. Para ello, se puede aprovechar la información geoespacial y los sistemas de gestión de activos no financieros ya existentes, integrándolos a un análisis de vulnerabilidades con enfoque presupuestario. Esto permitiría una toma de decisiones más informada respecto a la asignación de recursos, la priorización de inversiones resilientes y la necesidad de instrumentos de protección financiera, como fondos de contingencia o seguros municipales.
Además, es relevante reforzar los mecanismos institucionales de coordinación interinstitucional dentro del GAMLP para la gestión climática. La Secretaría Municipal de Gestión Ambiental, la Secretaría Municipal de Resiliencia y Gestión de Vulnerabilidades y la Secretaría Municipal de Finanzas deben contar con instancias formales de articulación que garanticen la transversalización del enfoque climático en todo el ciclo presupuestario y faciliten la identificación de fuentes de financiamiento para la ejecución de las iniciativas de cambio climático planificadas, fortaleciendo el desarrollo de carteras de inversión pública para proyectos de cambio climático. De igual forma, se debe considerar la inclusión sistemática de los indicadores de desempeño climático en los procesos de planificación, monitoreo y evaluación del gasto, así como la aplicación de auditorías y evaluaciones de desempeño ambiental con énfasis en cambio climático para generar retroalimentación independiente que fortalezca la eficacia y transparencia de las políticas implementadas.
Finalmente, los resultados de la evaluación PEFA Clima muestran una importante oportunidad de mejora, y deben interpretarse como un punto de partida o línea de base para incorporar de manera sistemática y transversal, criterios de adaptación y mitigación en la gestión de las finanzas públicas. Este diagnóstico resulta clave para fortalecer el compromiso que el GAMLP ha adquirido en la lucha contra el cambio climático, facilitando el diseño de planes y mejoras que integren estos elementos en la gestión fiscal.
